POTENCIA EN INVESTIGACIÓN MARINA

POTENCIA EN INVESTIGACIÓN MARINA

Vigo es capital de la pesca y de la investigación marina. Uno de los principales puertos del mundo es también una potencia en ciencia oceanográfica, con más de mil investigadores que convierten a la ciudad en una referencia internacional.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) tiene en Bouzas el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM). Fundado en 1951, realiza trabajos de vanguardia sobre ecosistemas marinos, con especial atención a la economía de la pesca en Galicia. Sus estudios sobre oceanografía, pesquerías, cultivos marinos, transformación y conservación de productos marinos, o impacto medio ambiental están enfocados a dar respuesta a las necesidades del sector, al tiempo que se ha labrado un prestigio internacional, con publicaciones y colaboración con los institutos de investigación marina más importantes del mundo.

En Bouzas, se ubica también el Centro Tecnológico del Mar (Cetmar), perteneciente a la Xunta de Galicia, y concebido como una fundación en la que los investigadores estudian estrategias para el desarrollo sostenible de las industrias relacionadas con el mar, tanto en la pesca, como en el marisqueo, la acuicultura y la transformación de productos pesqueros.

En los acantilados de Cabo Estai, se encuentra el Centro Oceanográfico de Vigo, el mayor de los ocho dependientes del Instituto Español de Oceanografía. Sus trabajos se centran especialmente en experiencias relacionadas con el cultivo de peces.

En un edificio anexo, está el Centro Científico y de Comunicación sobre Algas Nocivas, responsable de estudiar y alertar sobre los microorganismos que producen fenómenos como las mareas rojas.

En el campus universitario, tiene su sede la Asociación Nacional de Fabricantes de Conserva (Anfaco), que cuenta con un laboratorio de investigación propio: Cecopesca. Sus científicos se dedican a la innovación y el desarrollo tecnológico relacionados con la calidad y la seguridad alimentaria.

Universidad de Vigo

La Universidad de Vigo despliega también un gran potencial en investigación marina, con unos 365 profesores relacionados con esta disciplina, repartidos por las facultades de Biología y Ciencias del Mar, a los que se suman equipos multidisciplinares de centros como Ciencias Económicas o de las distintas ingenierías.

En la isla de Toralla, la Universidad cuenta con un Campus Marino con tres unidades específicas, dedicadas a cultivos, medio marino y actividades subacuáticas.

A partir de este centro, está en proyecto una iniciativa mucho más ambiciosa: el Campus del Mar, que se instalaría en terrenos de la ETEA, en la franja litoral de Teis. Este campus, en el que colaboran el resto de instituciones investigadoras radicadas en Vigo, reuniría a más de quinientos doctores en ciencia y tecnología marinas. Además, se convertiría en base de buques oceanográficos y centro internacional de posgrado, con la recepción de alumnos investigadores de todo el mundo.

Este proyecto se encuentra actualmente en fase de evaluación por el Ministerio de Educación, que debe aprobar su calificación como “campus de excelencia internacional”, lo que apareja la recepción de inversiones para que sea viable con todas las garantías de éxito.

Buques oceanográficos

Vigo presume asimismo de una poderosa flota de buques oceanográficos. En Vigo tiene su base el “Cornide de Saavedra”, un gran buque que realiza frecuentes campañas de investigación en aguas del Atlántico, analizando las pesquerías desde Galicia al Golfo de Vizcaya. Otro buque, más pequeño, el “José María Navaz”, se encarga de estudios en el litoral gallego. Ambos pertenecen al IEO.

La Secretaria General de Pesca Marítima cuenta, por su parte, con el “Vizconde de Eza” y el “Emma Bardán”, que zarpan regularmente para realizar estudios desde su base de Vigo.

El CSIC dispone en Vigo del coloso “Sarmiento de Gamboa”, que tiene la consideración de Gran Instalación Científica, en este caso flotante. El barco, de 70 metros de eslora, está dotado de los últimos avances tecnológicos, entre los que se cuenta la posibilidad de operar con robots submarinos. Puede acoger a bordo a 16 tripulantes y a 25 científicos, equipados con laboratorios.

El potencial investigador en oceanografía se reforzará en los próximos años, pues ya hay dos nuevos buques en construcción para incorporarse a la base de Vigo. En las gradas de astilleros vigueses, se hallan el “Ramón Margalef” y el “Ángeles Alvariño”, ambos encargados por el Instituto Español de Oceanografía.

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